martes, 22 de octubre de 2013

En Chile solo pensamos en Chile

Chile debe comenzar a recuperar el espíritu integracionista y defender los intereses de un continente que ve amenazada su seguridad y desarrollo en los años que vienen. Nuestro país se ha caracterizado por tener deficientes relaciones con sus vecinos por la adopción de la línea de Washington y sus aliados, los mismos que han provocado el debilitamiento de las relaciones cooperativas y soberanas entre los países de Latinoamérica, en pos de ampliar su hegemonía mundial de control del comercio internacional y de los recursos estratégicos y vitales del planeta.

 “La disputa global por los recursos naturales y su gestión económica y científica, abre un amplio campo de intereses en conflicto en la región evidenciando, por lo menos, dos proyectos en choque: la afirmación de la soberanía como base para el desarrollo nacional de integración regional y la reorganización de los intereses hegemónicos de Estados Unidos en el continente que encuentra en los tratados bilaterales de libre comercio uno de sus principales instrumentos para debilitar los primeros.(2)[M. Bruckmann(1)]

El hecho de que Chile sea uno de los países con más tratados de libre comercio de la región(3), refleja que bajo la dictadura y posteriores gobiernos se ha seguido la receta neoliberal de la Organización Mundial del Comercio y el Banco Mundial, perjudicándonos en términos de pérdida de soberanía y mercantilización de los derechos, como la salud y la educación entre otros. Una prueba, es el capítulo 11 del Tratado de Libre Comercio entre los Estados Unidos y Chile, que se refiere al “Comercio Transfronterizo de Servicios”. Dicho Capítulo ha tenido un impacto específico en la educación, en particular, en el ámbito de la enseñanza superior y en la oferta de educación a través de Internet. Este capítulo se refiere a las instituciones estadounidenses que ofrecen educación en Chile y a las instituciones chilenas que ofrecen educación en los Estados Unidos, lo que supuestamente crea un “terreno de juego parejo”

 “...resulta evidente que este “terreno de juego” no es realmente parejo. Las instituciones educacionales de los Estados Unidos están en una posición claramente superior para vender educación en Chile que lo que están las instituciones chilenas para vender educación en los Estados Unidos. De hecho, la educación es una de las pocas áreas en donde los Estados Unidos tiene una balanza comercial favorable, es decir, “vende” más educación que la que “compra”, en unos USD 6 mil millones.” [Larry Kuehn(4)]

De esta manera hemos pagado muy caro nuestra apertura a los grandes mercados, evidenciado por la crisis y el descontento social que ha causado la mercantilización y precarización de la educación, salud, pensiones y el abuso trasnacional de los recursos naturales, signo que no solo se ve reflejado en Chile sino en el mundo entero.

 El tema es más relevante ahora cuando estamos ad portas de elecciones y donde extrañamos posturas claras sobre que apuesta realizará el próximo Gobierno de Chile en términos de integración regional. ¿Continuaremos bajo la receta neoliberal de libre mercado manteniendo la educación, la salud y los derechos como mercancías ó nos acoplaremos a un nuevo modelo de relaciones internacionales en donde se respete la soberanía y el desarrollo justo de los países?

Es importante que tengamos una posición clara al respecto, cuestionando el sobredimensionamiento del poder trasnacional de las empresas, entregado en base a acuerdos como los TLC, y comenzar a pensar en acoplarnos a las iniciativas de cooperación económica, social y política que busquen el desarrollo económico de la mano con la protección de los derechos sociales. Por ello es necesario que las organizaciones y el mundo social incluyan en sus demandas la exclusión de los derechos sociales universales de cualquier tratado mercantil y proponer al nuevo gobierno un nuevo modelo de relaciones internacionales y comerciales para la igualdad social.

 Si hablamos de modelos de integración debemos tener claro que debemos regirnos por nuevos principios como la solidaridad, la cooperación, la complementariedad económica, el uso racional de los recursos naturales, la formación de capital humano avanzado y la atención de las aspiraciones de los habitantes de cada país, para que de esta manera se pueda acabar con la pobreza de gran parte del mundo y combatir las desigualdades y asimetrías entre los países, entre muchas otras cosas.

 Ante el escenario de que el próximo gobierno sea de la Nueva Mayoría, la tarea es compleja y evidentemente será de constante disputa ideológica, por los antecedentes que tienen muchos partidos de seguir con la línea económica internacional de Estados Unidos y sus aliados. El llamado es a presionar y no dejar de tocar estos temas, exigiendo cambios y siempre incluyendo la dimensión internacional en cada tema de discusión, ya que lamentablemente en Chile solo nos hemos acostumbrado a pensar en Chile.
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[1] Socióloga, doctora en ciencia política, investigadora de la Cátedra y Red Unesco/Universidad de las Naciones Unidas sobre Economía Global y Desarrollo Sustentable - REGGEN.
[2] http://olca.cl/oca/desertificacion/informe088.htm - Investigación que se realizó como parte del proyecto Governança Global e Integração da América do Sul del Instituto de Pesquisa Económica Aplicada - IPEA de Brasil.
[3]  http://www.bcn.cl/carpeta_temas/temas_portada.2005-11-29.5590492629/2005G-index.pdf/download Ranking mundial de globalización 2005, según A.T. Kearney.
[4] Profesor y dirigente sindical canadiense, que se ha especializado en el tema de los Tratados de Libre Comercio.
 

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