domingo, 15 de junio de 2014

Sobre la "estabilizacion" de FHC.

El período de aplicación del neoliberalismo hizo  que el entramado de la sociedad brasileña se rompiese por la desaparición de 12 millones de empleos. Fue la época de la privatización de los sectores claves para la economía, procesos llenos de ilegalidades, por las cuales el patrimonio público fue vendido mediante préstamos oficiales de bancos como él BNDES (Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social) y el Banco de Brasil esgrimiendo con justificación que utilizaban esos recursos para reducir la deuda pública. En realidad ocurrió todo lo contrario: la relación deuda/PIB que era de 30,2% en 1995 paso a 55,9% en 2002.

El ex presidente Fernando Henrique Cardoso fue el avalista de un acuerdo tácito que a cambio de adherirse a la estabilidad monetaria del plan real que garantizó ganancias y seguros a quienes más acumularan riquezas con el espiral inflacionario.  Así las ganancias obtenidas de la inflación se cambiaron por la emisión de títulos públicos que pagan tasas de interés real y que alcanzaron el alto índice de 27 por ciento.
Con un país insolvente, la reserva cambiarias no existían prácticamente en esa época, la estipulación líquida pasiva externa vaso de 205 mil millones de dólares 1995 a 399 mil millones de dólares en marzo del 2001. El pacto federativo se eliminó ante la explosión de la deuda de los estados y municipios con el gobierno federal. En  1995 la deuda de los estados era de 49 mil millones de reales y alcanzo vertiginosamente los 175 mil millones a finales del 2002. Brasil quebró literalmente en las manos de Fernando Henrique Cardoso 3 veces en 1997 y 1999 y el 2002. Es por eso que no es ningúna exageración decir que el Brasil de los "tucanes" (Partido Social Democrata Brasileño) se redujo a un emirato del Fondo Monetario Internacional con su soberanía comprometida por las imposiciones de las cláusulas de préstamos.

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